Helado casero de arándanos con plátano: Un postre refrescante y amigable con el SIBO

Los arándanos son una delicia durante los meses de verano y son perfectos para preparar helado casero. Su color vibrante atraerá tanto a adultos como a niños, convirtiéndose en un postre irresistible en los días calurosos. En esta versión de la receta, vamos a agregar un giro saludable al utilizar plátano congelado en lugar de una máquina de helado convencional. Esto lo hace aún más apto para aquellos que luchan con el SIBO, ya que evitamos el uso de azúcares añadidos y productos lácteos.

Ingredientes

  • 4 tazas de arándanos (frescos o congelados)
  • 1/4 de taza (60 ml) de agua
  • 1/4 de taza (60 ml) de edulcorante que puedas tolerar (opcional)
  • 3 tazas (750 ml) de leche de coco (u otra bebida vegetal)
  • 3 ó 4 plátanos maduros congelados

Instrucciones

Paso 1: Preparación de los ingredientes

Comienza reuniendo todos los ingredientes necesarios para tu helado casero de arándanos con plátano. Asegúrate de que los arándanos estén limpios y, si estás usando arándanos congelados, déjalos descongelar completamente antes de comenzar.

Paso 2: Preparación de la mezcla de arándanos

En una cacerola grande, coloca los arándanos, el agua y el edulcorante, si en tu caso lo has añadido. Lleva la mezcla a ebullición y luego reduce el fuego a un nivel en el que la mezcla hierva a fuego lento. Cocina hasta que los arándanos se ablanden y comiencen a desintegrarse.

Paso 3: Enfriar y mezclar

Deja enfriar la mezcla de arándanos y luego colócala en una licuadora. Tritura la mezcla hasta que esté completamente purificada y suave.

Paso 4: Agregar plátano y leche de coco

Añade los plátanos maduros congelados y la leche de coco a la mezcla de arándanos purificada en la licuadora. Mezcla todo hasta obtener una mezcla homogénea y suave.

Paso 5: Congelación natural

En lugar de utilizar una máquina de helado, vamos a optar por una opción más amigable con el SIBO: la congelación natural. Vierte la mezcla en un recipiente apto para congelador. Cubre el recipiente con papel film o una tapa hermética para evitar la formación de cristales de hielo en la superficie del helado. Coloca el recipiente en el congelador y déjalo reposar durante al menos 4 horas, o hasta que el helado esté completamente congelado.

Paso 6: Servir

Una vez que el helado de arándanos y plátano esté completamente congelado, retíralo del congelador y déjalo reposar durante unos minutos para que sea más fácil de servir. Utiliza una cuchara para servir porciones del helado en tazas o cuencos.

Este helado casero de arándanos con plátano congelado es una opción deliciosa y saludable para aquellos que buscan un postre refrescante sin los ingredientes que pueden desencadenar síntomas de SIBO. Los arándanos aportan su sabor característico y los plátanos congelados brindan una textura cremosa sin la necesidad de utilizar una máquina de helado. ¡Así que disfruta de este postre nutritivo y delicioso sin preocuparte por tu salud digestiva!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *