El Impacto del estrés en el sistema digestivo y el SIBO

Imagen medica de cuerpo humano con órganos intestinos

Como probablemente ya sepas, nuestro cerebro y nuestro intestino están conectados y en constante comunicación entre sí. Es por eso que cuando estamos bajo estrés, nuestro sistema gastrointestinal también se ve afectado, lo que impacta en cómo nuestro cuerpo descompone y absorbe los alimentos.

En este artículo, abordaremos una pregunta común que muchos de los que padecen SIBO se hacen: “¿El estrés causa mi SIBO?”. Pero antes de sumergirnos en cómo el estrés puede afectar nuestro intestino, primero discutamos cómo se supone que debe funcionar nuestro tracto digestivo.

Función correcta del tracto digestivo

Nuestro tracto digestivo es un tubo continuo desde la boca hasta el ano, y es la vía para todos los alimentos y líquidos que consumimos. Aquí es donde los alimentos se descomponen en nutrientes que nuestro cuerpo utiliza para obtener energía y sobrevivir.

Cómo el estrés afecta al sistema digestivo

Al contrario del modo parasimpático, nuestro sistema nervioso cambia al modo simpático (también conocido como “lucha o huida”) cuando estamos bajo estrés. Puedes compararlo con un pedal de gas que se activa para proporcionar a nuestro cuerpo la energía que necesita para responder a un peligro percibido.

El eje HPA

El eje HPA (eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal) actúa como el sistema de respuesta al estrés de nuestro cuerpo. Involucra la interacción entre nuestro hipotálamo, glándula pituitaria y glándulas suprarrenales.

Estrés y las bacterias intestinales

Un artículo de revisión publicado por el Centro Nacional de Información Biotecnológica también sugiere que el estrés puede remodelar la composición de las bacterias intestinales, promoviendo desequilibrios bacterianos y una baja diversidad de la microbiota intestinal. También puede activar bacterias patógenas que pueden llevar a un intestino permeable.

Estrés y SIBO

En este día y edad, todavía tenemos muchos factores de estrés constantes, y nuestros cuerpos todavía tratan el estrés (aunque no sea una cuestión de vida o muerte) de la misma manera que lo hacían los primeros humanos. Ya sea relacionado con el trabajo o problemas personales, todavía experimentamos el mismo estado de lucha o huida, que activa repetidamente nuestro sistema de respuesta al estrés.

Cada vez que estamos bajo estrés, nuestra digestión se ralentiza, lo que afecta la capacidad de nuestro cuerpo para procesar los alimentos que hemos consumido y absorber nutrientes.

Y es que, aunque no podemos evitar el estrés en nuestras vidas, existen formas de manejarlo para ayudar a que nuestro cuerpo sea más resiliente. En el próximo artículo, compartiremos contigo la importancia de tener la mentalidad adecuada y algunas técnicas de manejo del estrés. ¡Mantente atento!

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